Primeras impresiones de Etiopia.
Dos meses descubriendo otro mundo muy diferente al nuestro.

Soy una recién licenciada que ha tenido la oportunidad de descubrir un mundo totalmente opuesto al nuestro, llamado tercer mundo, del que todos sabemos que existe pero que poca gente conoce de primera mano. Durante dos meses, que no por breves menos intensos, he podido descubrir y vivir de cerca la otra realidad del mundo que, por desgracia, es la que le toca vivir a una gran parte de la población del planeta.
- Hola Ana, la primera pregunta que nos hacemos es, ¿qué es lo que te hizo plantearte esta aventura? ¿y, porque Etiopía?
He de decir que a parte de una gran curiosidad por explorar un nuevo continente para mí, África, me movieron las ganas de dar unos meses de mi vida a la gente que no había tenido las mismas oportunidades que yo y, así, poder echar una mano en lo que fuese que pudiese ayudar.
Viajé a este país del cuerno de África porque es uno de los países donde están trabajando las misioneras que conocía, país que a pesar de su gran riqueza cultural y natural, es uno de los más necesitados del mundo.
- ¿Cómo describirías la experiencia?(impresiones generales)
Globalmente, la experiencia es positiva, satisfactoria y enriquecedora, pues a parte de conocer un país tan opuesto a España como es éste, hacer un voluntariado de este tipo te ofrece vivir situaciones que de ninguna manera podrías experimentar en nuestro país.
- Entonces, ¿cuál crees que es el problema ahí?
El problema de raíz es la falta de agua. Etiopía tiene dos estaciones: la de lluvias que dura dos meses y coincide con nuestro verano y, el resto del año, la seca. Sin agua no hay cultivos, sin éstos no habrá comida y con desnutrición las personas no piensan en construirse un futuro con el que sacar a su país de la pobreza.
- ¿Cuál crees que es la solución?¿Crees que hay poca ayuda?
La construcción de presas, de filtros… ese sería el comienzo. A gran escala, el país debería abrirse al extranjero, pues como he señalado líneas arriba, tiene un gran potencial cultural y natural que explotar como, por ejemplo, las Iglesias de Lalibela, las fuentes del Nilo… Hay ONG´s, misioneras de distintas comunidades religiosas pero la ayuda nunca es suficiente si el Gobierno no pone de su parte.
- ¿Qué diferencia ves entre la gente de ahí y de aquí?
Pues hay infinidad de diferencias, desde el modo de pensar hasta el de comer y de vestir. Allí las personas tienen menos preocupaciones, a pesar de lo poco que tienen parecen más felices. Aceptan su realidad tal cual es, pues muchas de ellas no conocen otro mundo. En nuestra sociedad inconformista, al poder tener todo lo que se nos antoja acabamos siendo víctimas de tanta abundancia y eso en muchas ocasiones nos convierte en miserables. Allí las personas se relacionan entre ellas, aquí nos relacionamos con cosas.
- ¿Qué ha cambiado para ti después de este viaje?¿Qué has aprendido?
He aprendido a valorar más todo lo que tengo, a relativizar los problemas, a hacer menos dramas, a darle otro sentido a mi vida…. En definitiva, este viaje me ha dado mucha perspectiva y madurez.
- ¿Qué seria lo primero que cambiarias en este mundo para hacerlo mejor si tuvieras la posibilidad?
Una concienciación de las condiciones en las que viven las personas del tercer mundo y consecuentemente un cambio de mentalidad en todos nosotros.
- Pregunta obligada, ¿qué opinas de Grupo 2013 y sus proyectos?
Creo que la labor del grupo enfocada a la educación es muy positiva, porque es la manera de ayudar a las personas de los países donde los recursos escasean y que de esta manera tengan la oportunidad de formarse y con esta formación puedan conseguir desarrollarse y a salir de la pobreza.
- Y por ultimo, ¿repetirías la experiencia?
Estos dos meses han sido unos de los mejores de mi vida, de hecho ojala hubiese podido quedarme otros más. Creo que todo el mundo que tuviese la oportunidad de escaparse unos meses debería hacerlo, porque no es tanto lo que tú ayudas, como todo lo que recibes.
(http://www.grupo2013.com/)